El Chow-Chow es pequeño y robusto, su cráneo es ancho y plano. Sus ojos son chicos y pueden ser oscuros o claros, según de que color sea el perro. Las orejas son chicas y redondas. Su pecho es ancho y sus patas bastantes musculosas. Tiene mucho pelo que puede ser de color negro, azul, rojo, leonado, crema o blanco. Su característica principal es la lengua, esta es de color azul oscura, casi negra.
Hay que estar atento con su alimentación, ya que suele padecer enfermedades cutáneas. Por otro lado, sus parpados enrollados sobre los ojos provocan un constante lagrimeo y su corto hocico le procura dificultades respiratorias. También hay que sacarlo a pasear para que ejercite sus músculos. El Chow-Chow es independiente y fiel a su amo, nervioso y sensible. Es un perro que necesita firmeza y amor al mismo tiempo. Es cariñoso con su familia y no muy agradable con los desconocidos.
El Chow-Chow tiene por lo menos 2000 años de historia, para ese entonces ya estaba en algunos bajorrelieves chinos. Era usado como cazador y guardián, como perro de tiro y de rebaño. Algunas veces se comía su carne y se comerciaba con su piel. En occidente se descubrió a finales del siglo XIX, y desde entonces se convirtió en perro de lujo y de compañía. |